El conservacionismo fue la primera manifestacion de la preocupacion por la destruccion acelerada de los santuarios naturales, estos lugares emblematicos actuaron de termometro de un grave problema, aunque eran tan solo la punta del iceberg.
El ambientalismo fue una respuesta voluntarista y confiada, reformando las leyes protectoras de la naturaleza conseguiriamos frenar la destruccion e incluso revertir el proceso. Fueron enarboladas estas reformas de buena fe por los seguidores de los primeros pensadores conservacionistas.
Pero el tiempo ha demostrado que desgraciadamente todas estas medidas y reformas legales no eran sino un parche y que el caracter supranacional del problema planteado y su naturaleza estructural no conseguian de ninguna manera frenar la sangria que padecemos.
La ecologia politica surge de pensadores y sobre todo y tambien activistas que acabaron conectando el problema global planteado con la necesidad de un cambio de paradigma. Atacando la raiz del problema con transformacion del modelo economico y de consumo energetico, etc...
Solamente los partidos verdes podian plantear esta solucion politica y de ahi que desde el mas antiguo australiano, hasta el mejor organizado, el aleman, empezaron a producir cambios politicos locales y regionales, e incluso apuntalaron las primeras soluciones politicas globales de caracter transnacional.
Como es un proceso en marcha todavia no se sabe bien como acabara la historia, aunque si te unes al movimiento ecologista, y luchas dentro de los partidos verdes por las soluciones apuntadas desde el ecologismo politico a lo mejor eres decisiv@ para que esta historia tenga un final menos negro y mas colorido ... Animate!
El éxito de los distintos partidos verdes europeos no ha tenido su correlato entre nosotros. En nuestro país la salida del franquismo hizo pensar a muchos en la necesidad de respaldar al partido comunista y sus posteriores evoluciones para compensar la injusticia histórica de una clandestinidad forzada.
Sin embargo ya ha pasado suficiente tiempo para que los Verdes empiecen su andadura en solitario, los riesgos más evidentes son la falta de respeto de Izquierda Unida y sus franquicias que prefieren definirse ahora como ecolo-comunistas y pretenden expropiar el espacio político de los Verdes de forma torticera, y en el otro extremo pero con el mismo planteamiento de fondo tenemos a Iniciativa y a sus franquicias que tratan de hacer lo mismo definiéndose como eco-socialistas.
Lo cierto es que ambas opciones que juegan a fabricar un coctel entre ecologismo político como aderezo de la izquierda alternativa (al socialismo) y del nacionalismo progresista juegan con las cartas marcadas. A ellos -también- habría que decirles ¡Zapatero a tus zapatos!